EFICAZ Y EFICIENTE : UN OBJETIVO SOCIAL

EFICAZ Y EFICIENTE : UN OBJETIVO SOCIAL

Y si…. ¿Todos cumpliésemos con nuestras obligaciones y nos respetásemos unos a otros? Seriamos una sociedad eficaz, y sin tener apenas consciencia de ello, nos haríamos la vida más fácil unos a otros.

En una sociedad, somos muchos los que convivimos, compartimos, colaboramos, y nos relacionamos, y  la eficacia y la eficiencia tienen una relevancia que muchas veces pasamos por alto.

Voy a hablar de ser eficaz y eficiente. Es eficaz aquel que alcanza sus metas y objetivos según su propósito. Es eficiente el que llega a dichos objetivos con la rentabilización de los medios usados. Son conceptos diferentes, y con efectos distintos, pero conectados.

Nuestra sociedad se ha valido de unas normas, leyes y reglas que amparan y protegen los derechos individuales y colectivos unos de otros. El incumplimiento de una norma conlleva una pequeña grieta en el sistema, y la eficacia se escapa y la cadena se rompe.  La eficacia de cada uno de nosotros permite que el otro pueda serlo, y así de una forma concatenada.

Los fallos de eficacia en cualquier ámbito de la vida humana provienen y tienen el origen en el incumplimiento, u omisión de una obligación de una persona, lo que conlleva una cadena de ineficacia que genera problemas y confrontaciones entre los afectados.

Pongamos el ejemplo, de que un empresario provoca el retraso de la producción de un suministro, porque no ha sido lo suficientemente previsor, ello conlleva retrasos en la entrega de lo suministrado, y un incumplimiento para el receptor, el cliente intermediario ( por ejemplo una tienda)  no puede dar el producto prometido, y los clientes finales no tienen el producto, la tienda pierde oportunidad, y con ello tesorería, y el dueño de la tienda se ve obligado a recortar, y despedir a un trabajador, que deja de poder pagar el alquiler, y por tanto el propietario deja de pagar la hipoteca….. no sigo que no paro.

La cadena de la ineficacia es real y los daños colaterales son enormes. Piensa cualquier problema que has tenido, ¿ quien ha fallado? En cierta medida esta eficacia depende de cada uno de nosotros, pero muchas veces no.

Ahora por formación profesional, me voy a pronunciar sobre el sistema que esta sociedad cree tener a su disposición para arreglar los problemas. En una sociedad democrática, tenemos tres poderes básicos. Uno de ellos, el poder judicial.

Cada vez pienso  que la ineficacia de esta sociedad y de la falta de respeto de unos a otros nos lleva a que nuestros mecanismos sociales sean cada vez más ineficaces, sin entrar en la ineficiencia. 

Hablo de que el sistema judicial se compone de varios agentes , públicos y privados, los cuales tienen objetivos que no tienen consonancia con el objetivo del poder judicial, que es resolver problemas. Haciendo un alarde de ilusión, hablo de que los abogados deben defender derechos y no honorarios, hablo de que los funcionarios deben estar motivados en cumplir las garantías de los procedimientos , hablo de que los jueces deben estar motivados en resolver los asuntos, hablo de que todos los agentes que intervienen deben enfocar su motivación en el origen de este poder, en el poder de la justicia.

Uno de los motivos mas claros de esta ineficacia, es la ineficiencia del sistema, es decir, de la incapacidad de usar nuestros recursos con la máxima rentabilidad, para conseguir lo que nos proponemos, y es la pescadilla que se muerde la cola. Si los recursos estuviesen eficientemente gestionados, todos los agentes intervinientes en la justicia estarían más motivados ( carga de trabajo normal, mayores incentivos económicos, o mejores medios de trabajo, resultados rápidos) .

El primer poso para un sistema eficiente cae en la responsabilidad de los abogados y de los clientes, haciendo ahorrar tiempo y medios al sistema judicial. El abogado debe explicar e informar de las opciones y debe asesorar sobre los resultados de cada opción, sin perder de vista la posible negociación para resolver los asuntos. Debe prevalecer el interés del cliente ante el interés económico del propio profesional.

El buen uso de los medios para ser eficaces nos hace ser eficientes, y si existen resultados de esas eficiencias, seguiremos en el camino de mantener la eficacia. La conexión es clara, y la responsabilidad de ello, es de todos nosotros.  

No quiero ser ilusa, ni creer que esta sociedad  debiera ser perfecta, pero lo que quiero recalcar es que, en cualquier ámbito de nuestra vida, si todos fuéramos eficaces, nos ayudaríamos unos a otros sin saberlo, y nos llevaría al siguiente paso que es buscar la eficiencia. Simplemente es una teoría, simplemente es un intento de reflexión, pero si lo piensas puede ser aplicable a cualquier cosa de nuestras vidas.

Da por sentado que el granito de cada uno hace el montón más grande.

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